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SOJA E HIPERSENSIBILIDAD A LOS CAMPOS ELECTROMAGNÉTICOS

SOJA E HIPERSENSIBILIDAD A LOS CAMPOS ELECTROMAGNÉTICOS

Comparto esta experiencia por si hay por ahí alguna persona electrohipersensible a quién le ocurre lo que a mí y no ha identificado la causa o una de las causas de su padecimiento.

Aunque ya hacía tiempo que sospechaba que la soja podía agravar mi hipersensibilidad a los campos electromagnéticos, dado que en general el problema tiene un origen multifactorial no había acabado todavía de atar cabos, hasta que inconscientemente ingerí una dosis de choque de este alimento.

Un día de entre semana fui a comer a un buffet libre asiático y entre la salsa de soja, los fideos de soja, los brotes de soja etc. algo debió ocurrir en el interior de mi organismo, puesto que al cabo de un rato, ya de vuelta al trabajo y sentado frente al ordenador en un típico entorno de oficina rodeado de máquinas y wifis por todas partes, empecé a sentirme cada vez peor y a sentir incluso, que los ganglios del cuello palpitaban, hasta que no pude soportarlo más y me fui a casa a superar el trance.

Por lo que tengo entendido y he observado, el sistema inmune de una persona electrohipersensible, al igual que el de una persona con Sensibilidad Química Múltiple (al fin y al cabo dos caras de la misma moneda) es un sistema hiperreactivo que responde con virulencia a variados agentes del entorno, de manera que determinar las causas del trastorno exige un concienzudo y a veces largo  proceso de observación y experimentación. Identificar las substancias y radiaciones que dan al traste con nuestro frágil equilibrio no es fácil, máxime cuando las agresiones pueden provenir de fuentes tan dispares y penetrar en nuestro organismo también por vías diferentes: oral, cutánea, respiratoria... Sin embargo, a algunas substancias y radiaciones somos más vulnerables, intolerantes, alérgicos o lo que quiera que seamos que a otras, e identificar esas intolerancias (en un sentido coloquial del término son siempre intolerancias con independencia de su naturaleza bioquímica) más graves puede suponer una notable ganancia en términos de calidad de vida.

Pues bien, en mi caso la intolerancia a la soja parece ser una de las más graves que padezco y un clarísimo factor de hipersensibilidad a los campos electromagnéticos ¿Puede ser también tu caso?

Si lo es, presta atención a las etiquetas de los alimentos, puesto que la soja, al igual que otros alérgenos (como por ejemplo el trigo) se encuentra presente en diferentes formas en centenares de alimentos. La soja en particular, se encuentra en un gran número de alimentos procesados como aditivo emulgente (o emulsionante), enmascarado bajo diferentes nombres como "Mono y diglicéridos de los ácidos grasos" o "E-471".