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ARNOLD RIKLI: PIONERO DE LA HELIOTERAPIA MODERNA

ARNOLD RIKLI: PIONERO DE LA HELIOTERAPIA MODERNA

Aunque la exposición al sol con fines terapéuticos, la helioterapia, tiene una antigüedad que, como mínimo, data del antiguo egipto, por lo que respecta a los tiempos modernos Arnold Rikli fue pionero en su utilización, cuando la reincorporó al arsenal de las terapias naturales a mediados del siglo XIX.

Si bien durante los primeros años de práctica de su método terapéutico el agua fue, como en los tratamientos de sus contemporáneos y precursores en la aplicación de las terapias naturales, el elemento central, con el paso del tiempo los baños de aire y de sol fueron desplazando en cierta medida a la hidroterapia como eje del sistema.

El siguiente extracto de uno de sus escritos ilustra su opinión al respecto:

"La terapia de la luz y el baño de aire conduce a una recuperación más rápida y eficiente del ser humano que cualquier método hidroterapéutico, por muy sofisticado que éste sea. El ser humano no es un pez. El agua no es nuestro principal elemento de vida... La luz y el aire son nuestros principales y más escrupulosamente diseñados receptáculos de vida. Sin ellos toda vida orgánica degeneraría y moriría en el más corto periodo de tiempo."

La que posiblente sea su frase más famosa es otra muestra de la importancia que Rikli concedía a ambos agentes curativos:

"El agua es buena, el aire es mejor, pero la luz es lo mejor de todo."

En el ámbito de la hidroterapia, debido al valor que Rikli otorgaba al contraste, a los cambios de temperatura, los baños calientes de vapor compartieron con las aplicaciones de agua fría un papel preponderante. En sus propias palabras (1861):

"Los así llamados establecimientos de agua fría, que aplican únicamente el principio del frío son irracionales, porque la verdadera cura del agua abarca todos los grados de temperatura que pueden ser tolerados por el organismo humano. Esto incluye el vapor y el baño de sol. Por lo tanto [a nuestra cura] la llamamos simplemente la cura del agua (no la cura del agua fría)".

Él y Johann Schroth fueron los primeros en introducir los baños calientes y de vapor en la terapia natural contemporánea.

En 1852, a la edad de 29 años, Rikli se trasladó con su familia desde su suiza natal a Bled, municipio situado en la región eslovena de Carniola (entonces perteneciente al Imperio Austriaco), lugar paradisiaco ubicado junto a un lago glacial y rodeado de montañas y allí fundó un sanatorio para la aplicación de sus
métodos.

Como tantas otras figuras en la historia de la naturopatía, Rikli tuvo que afrontar durante gran parte de su vida las suspicacias, los recelos, las hostilidades y las denuncias de curanderismo por parte de la oficialidad médica de su tiempo. Siete veces a lo largo de su carrera fue llevado ante los tribunales por la profesión
médica. Los testimonios favorables de sus pacientes le permitieron, no obstante, salir airoso de todos los procesos en que se vio involucrado. Para evitar nuevas demandas Rikli tomó en un momento dado la decisión de poner al frente de la dirección médica de su establecimiento a un médico titulado.

Su rechazo a la medicina alopática y quienes la practicaban impregna sus escritos:

"El antagonismo fundamental de la medicina ortodoxa frente a todos los trastornos, síntomas, por medio de los cuales la naturaleza intenta liberar nuestros organismos de toxinas, ha conllevado para la especie humana un inenarrable sufrimiento muy superior al que han ocasionado todas las horribles guerras. La gente tendría más salud si no existieran los médicos..."

Parte de esa aversión hacia la medicina convencional pudo derivar del dolor que Rikli experimentó con la pérdida de uno de sus hijos como consecuencia de una vacunación.

En lo relativo a la alimentación Rikli pasó por dos fases en su vida. Durante 15 años, desde que tenía 38, practicó y defendió con vehemencia una alimentación vegetariana, pero entonces su salud comenzó a declinar y a dar numerosas señales de que algo no iba bien en su organismo. Con gran aflicción, puesto que hasta entonces había considerado esta dieta uno de los pilares de su salud, Rikli abandonó la alimentación vegetariana y volvió a consumir ciertas cantidades de carne, si bien escasas. Después de dos años con la nueva dieta habían desaparecido todos los síntomas que había experimentado. Rikli se vio obligado a manifestar públicamente que, en su opinión, la dieta vegetariana tenía un gran valor terapéutico practicada temporalmente pero no era adecuada para adoptarla de forma permanente o, al menos, en todos los casos.

Referencias:

Nature doctors, pioneers in naturopathic medicine, Friedhelm Kirchfeld & Wade Boyle, 1994, http://es.scribd.com/doc/7155868/Nature-DoctorsEntire-Book

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